Samsung, Smarthings y el hogar digital

El gigante coreano Samsung ha adquirido la companía Smart Things por una cuantía de 200 millones de dólares. Desde hace más de un año, Samsung ante los posibles riesgos que le atribuyen los analistas a su modelo, ha comenzado a adoptar una serie de medidas estratégicas y operativas para reforzar su posición en el mercado.

El posicionamiento de Samsung (Electronics).

Los últimos años hemos visto el ascenso de la compañía hasta convertirse en un gran jugador a nivel internacional, tal y como reflejan los resultados operativos año tras año, y que en el ejercicio 2013 que ascendió a  36,79 trillones de KRW. La división de IM (IT y Mobile Communications) supuso en el pasado ejercicio el 67,84% del beneficio operativo de la división Electronics , indicador que alcanzó en el primer cuarto del 2014 hasta alcanzar el 75,73%. Y es que la decisión de formar parte del ecosistema de Android le ha permitido ganar trimestre a trimestre cuotas de mercado posicionándola como el mayor fabricante de smartphones a nivel mundial (obteniendo en el segundo cuarto del 2014 una cuota del 25,2% según el informe del IDC)… pero, ¿por qué comienzan a escucharse ciertas dudas sobre la compañía?

De acuerdo con las previsiones de Gartner, las ventas del sector de smartphones crecerá de los 968 millones de terminales de 2013 hasta los 1.200 o 1.300 millones a cierre del 2014, pero en términos monetarios en cambio se producirá un descenso de la cifra de negocio. En los mercados tradicionales se está llegando a niveles de saturación (al igual que ha ocurrido en el mercado de los ordenadores), mientras que en los mercados emergentes los fabricantes chinos de terminales económicos como Xiaomi ganan cuota frente a los competidores tradicionales y en especial contra Samsung. En el primer semestre del 2014 la compañía ha experimentado una disminución interanual  de su cifra de negocios (en smartphones y tablets) del 3,9% (no obstante mantiene su liderazgo en ventas). La realidad es que parece que el Galaxy S5 no logra derribar en el nicho de gama alta al iPhone de Apple (veremos que ocurre con el Galaxy Alpha); y en el caso de los nichos de gama media y baja, competidores como Lenovo, Huawei, o LG, que también incorporan Android en sus dispositivos  han experimentado crecimientos de 38,1%; 95,1%; y 19,8% respectivamente. Samsung es grande, Samsung es fuerte, Samsung tiene recursos… al igual que lo fueron y los tenían los fantasmas del pasado.

En busca de la innovación, en busca de la creatividad.

El mercado es caprichoso, y lo que el mercado te da, el mercado te lo quita. Todos tenemos en la memoria, dos caídas muy recientes (Nokia y Blackberry), dos líderes del sector móvil que no lograron adaptarse a las peticiones de los consumidores que habían sido deslumbrados por las innovaciones de dos nuevos competidores Apple con su exclusivo iPhone, y Google con su ecosistema Android. Dos líderes que actualmente se encuentran en una situación de gran fragilidad.

Samsung supo ver la oportunidad en el año 2009 que suponía la alianza con Google con el lanzamiento de su primer dispositivo con Android el i75000 y que explotaría con el Nexus S, y que durante 6 años ha supuesto la fabricación y venta de númerosos dispositivos (smartphones, tablets, mp3, cámaras, televisores…), así como el reconocimiento de ser un gran fabricante, pero no consigue enamorar al mercado. La razón es porque no logran diferenciarse de los otros fabricantes de Android, y éste fue el mensaje que el presidente  Lee Khun-Hee quiso transmitir en su último discurso anual, la necesidad de cambiar de estrategia, ya no sólo basta con crear terminales más potentes, sino que es necesario imprimir innovación para conseguir diferenciación.

Por ello hemos visto como la multinacional se embarca en proyectos como el desarrollo de su propio SO Tizen, la creación de Knox, los mensajes de sobre la investigación en pantallas curvas y pantallas flexibles, o la estrategia iniciada con la apertura de los “Centros de Innovación Abierta”. La finalidad de estas unidades, no es sino alentar, potenciar, desarrollar y absorber toda innovación tecnológica que permita potenciar las líneas de productos de Samsung, imprimiéndole el deseado elemento diferenciador con respecto al resto de fabricantes. Este factor se ha convertido en elemento estratégico no sólo para la compañía, sino también para el propio Gobierno de Corea del Sur que alienta el desarrollo de la economía creativa (en la línea de Estados Unidos) para seguir creciendo en un mundo global.

Un pequeño pez llamado Smart Things.

La adquisición de la Startup norteamericana, es una pieza interesante dentro del puzzle de la estrategia de Samsung. Sin lugar a dudas supone la entrada en un mercado incipiente, el hogar digital. Los grandes ya han manifestados su interés por él, como demostró Google en el Google I/O de este año o con la adquisición de Nest o Dropcam; el lanzamiento de Homekit en la Keynote de Apple; o el posicionamiento por Microsoft de su Xbox One como piedra angular del hogar digital, pero también encontramos otras opciones más geeks basadas en soluciones “open” como Arduino o RaspberryPi y con modelos de negocio DIY o basados en financiación Crowdfunding. En este segundo grupo es donde, hasta ahora, se encontraba Smart Things. Una startup de 2 años de vida, con una plantilla de 44 trabajadores y que ha obtenido una financiación de 15.5 millones de dólares de los cuales 1,2 millones procedían de Kickstarter con la venta del Smart Hub (en diferentes packs).

Lo que Smart Things ofrece a Samsung no es sólo hub y diferentes sensonres, sino una plataforma software que orquesta los diferentes dispositivos hardware que tenemos a nuestra disposición. Smart Things da sentido a nuestro hogar, haciendo que no tengamos dispositivos aislados, sino un entorno conectado e inteligente. Smart Thing ofrece justamente lo que Samsung (Electronics) busca: A nivel de productos, no ser un mero fabricante; sino que televisores, smartphones, ordenadores, discos duros, equipos de audio, y las otras gamas de electrodomésticos tengan un sentido en conjunto. Pero a nivel de modelo de negocio Smart Things introduce en Samsung conceptos como innovación abierta, comunidad/ecosistema de colaboradores/consumidores … que son justamente los factores críticos que quiere potenciar la dirección de Lee Khun-Hee para hacer frente a la cultura que por regla general han estado acostumbrados (desarrollo interno de productos, conocimiento o innovación)

El hogar digital, es el nuevo objetivos de las tecnológicas para hacer frente a la saturación de sus mercados tradicionales (primero fue el del pc, y ahora le toca a los terminales ligeros, smartphones y tablets) y a los nuevos fabricantes. La compra de Smart Things es el movimiento de Samsung, acorde a la nueva estrategia, para entrar en este nicho y aportar mayor valor a sus productos. Así que vaya planteándose a qué ecosistema quiere que pertenezca su casa.

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