Reformas Legislativas, canon AEDE, y lo social

La aprobación de las reformas en materia de propiedad intelectual  por la Comisión de Cultura del Congreso ha generado ríos de tinta bytes de información en la última semana. Concrétamente el artículo 32.2  sobre la actividad de citas y reseñas, donde parece que se establece la libertad por parte de los “servicios electrónicos de  agregación” de poner a disposición del público fragmentos no significativos de contenidos, divulgados en “publicaciones periódicas o en sitios Web de actualización periódica y que tengan una finalidad informativa, de creación de opinión pública o de entretenimiento” sin perjuicio del “derecho irrenunciable” de percepción de una compensación equitativa al editor o persona que ostente tal derecho y que se hará efectiva a través de las entidades de gestión (Canon AEDE).

Dudas, dudas, dudas

La lectura de este artículo generan una serie de dudas. En primer lugar sobre la delimitación de los sujetos que deben hacer frente al pago de la compensación por el derecho de cita (o enlace). ¿Esta definición sólo abarca servicios de los agregadores como es el caso de Google News o Meneame, o por el contrario, a través de una interpretación extensiva, un blog, las redes sociales (Twitter, Facebook, Pinterest…) un portal o cualquier site que enlace a otra fuente se considera dentro del alcance? En segundo lugar, a ¿qué contenidos son objeto? ¿Es necesario que exista afiliación del propietario del derecho de edición a la/s entidades de gestión para que el contenido sea objeto de  este artículo o por el contrario cualquier contenido  ya per se es objeto?. Y por último sobre cómo se compaginan los derechos creative commons, copyleft, y cualquiera de las variantes de las disposiciones de los derechos de propiedad intelectual con el carácter irrenunciable de la compensación.

¿Es realmente beneficiosa esta medida?

Creo que está pregunta nos la estamos formulando todos, ¿realmente es beneficiosa esta regulación? A corto plazo vemos claramente que se producirán una serie de retribuciones por parte de unos interlocutores del mercado (agregadores) a otros (editores) … pero vuelven a surgir una serie de dudas ¿a qué cuantía van a ascender dichos pagos?  Lo primero que debemos de pensar es que los servicios que se encuadren con el articulado muy posiblemente actúen o cortando el servicio a España, especialmente en el perfil de empresas internacionales como podría ser el caso de GoogleNews, o en el caso de compañías españolas que quieran persistir en su actividad, buscando cualquier interpretación de la legislación que a través de medidas de deslocalización de su sede y/o de los servidores de la misma. En ambos casos los editores que estimaron que dichos servicios iban a retribuirle se encontrarán con un número real de entidades que encajen en el supuesto, menor del que estimaron. El mercado se autorregulará y el número de obligados no tardará en ser ínfimo o nulo. Entonces, ¿se producirá un efecto positivo en los modelos de negocio de ambas partes? Para los editores se producirá un efecto negativo  ya que no disfrutarán del tráfico que los agregadores les deriva a sus sites, por lo que empeorará su grado de impacto e influencia en la sociedad, el posicionamiento en los buscadores, la viralidad de sus publicaciones en las redes sociales, que se traducirá en mayor o menos medida en una disminución en su cifra de ingresos publicitarios.  Para los editores establecidos, puede que suponga el comienzo del olvido, el hecho de no estar en los canales que cada vez son más consumidos actualmente por los lectores hará que se les atribuya una imagen arcaica, propia de otra era,  y que éstos terminen  por expulsarlos de sus hábitos de consumo. En cambio para los pequeños editores, los que comienzan, y especialmente los digitales,  puede ser un proceso más virulento, que termine por canivalizarlos. No poder disfrutar de la viralidad de la red, del poder del enlace y la cita, les llevará a la no difusión, a no estar presentes, a no ser conocidos y por tanto a no ser consumidos.

En el otro lado, el de los agregadores , los de ámbito  internacional sólo cerrarán un mercado, no prestarán servicios en España, o sólo incluirán entres sus fuentes editores que nos sean sujetos de la ley; en cambio los de ámbito nacionales si no si no logran adaptarse mediante fórmulas de deslocalización, apertura en otros mercados, o la utilización de fuentes exentas, simplemente desaparecerán ya que dudosamente podrán hacer frente a retribuciones y/o multas. En cualquier caso la decisión que tomen los agregadores afectará a los editores nacionales, pues el cierre de servicios o de empresas hará que la recaudación por el canon no sea la esperada; la exclusión de los editores nacionales impactará en su difusión y por lo tanto serán menos leídos, y por qué no, igual puede suponer el cierre a lectores de otros ámbitos geográficos (Yo en mi app de RSS tengo fuente de diversos países), lo que redundará en una disminución de los ingresos.

Mientras tanto, el consumidor

Los usuarios lectores, seremos los que más perderemos, ya que no funcionarán nuestras apps de rss, o los portales que consultamos, por lo que ya seguir una información en concreto nos será más dificil, tardaremos más tiempo en encontrar y consumir toda la información que deseemos de una temática concreta. No a todos nos interesa leer cada una de las secciones de la publicación de un editor, hay lectores interesados exclusivamente por la sección de política, o de economía, o de arte. Y a estos mismos lectores en cambio si quieren consultar varias fuentes que traten de dichas temáticas. Además el mundo quiere ser horizontal, Internet nos ha hecho horizontales, y hoy los lectores no sólo queremos recibir información de un ente editorial, sino que queremos participar en la difusión de dicha información, y su transformación expresando nuestros puntos de vistas, ya sean con un comentario en una red social, en un portal o en nuestro blog.

Época de cambios

Es algo paradójico que hablemos de innovación abierta, de cocreación, de open data, conocimiento libre, y sobre todo de la necesidad de nuevos modelos de negocio que respalden estos valores o aptitudes para mejorar nuestro tejido empresarial, y seguir creando riqueza… pero por otro lado, penalizamos el hecho de compartir la información y la actitud de participar proactivamente en el proceso de comunicación. Internet, llegó, hace tiempo ya, y ha traído innovaciones técnicas, sociales y empresariales. Los modelos de negocio de muchas empresas e industrias han tenido que renovarsee la empresas de desarrollo software han tenido adoptado modelos freemiun con venta cruzada de productos y servicios; el sector  hotelero delega en plataformas como Booking o Tripadvisor las labores de difusión y contratación; la música experimenta un auge a través del modelo de servicio como es Spotify Puede que el sector editorial deba mirar el camino que han andado otros sectores y pararse a reflexionar qué quiere el lector y cómo plantearle un modelo donde se respeten los derechos de propiedad intelectual.

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