Nueva estrategia, nuevo Windows, nueva era

El pasdo 1 de Octubre, Microsoft presentó, en un evento bastante reservado, una preview de su nuevo sistema operativo: Windows 10, el cual será lanzado oficialmente a mediados del 2015.  A parte de la (muy comentada) vuelta del menú de inicio y a una experiencia de usuario más clásica, otras características del futuro sistema operativo muestran ya la consolidación del nuevo rumbo estratégico de Microsoft tras que Steve Ballmer cediera el relevo de la gerencia a Satya Nadella.

La obviedad: El menú de inicio, y la experiencia de usuario

Sí, que sí, que el W10 vuelve a tener menú de incio, y la barra de búsqueda, así como el botón de apagado vuelve a estar donde estuvieron los últimos 18 años, en su sitio. Posiblemente, los miles de comentarios sobre este tema, no son sino la muestra más representativa del gran problema de Windows 8: El usuario no se adaptaba a Metro, la nueva interface. Este hecho, unido otros factores, hacía que el usuario realmente no tuviera incentivos para migrar de su Windows 7 (lanzado en 2009).

En mi caso personal, si realicé la migración por compra de hardware, una Surface Pro que sustituyó al laptop (también llamado portátil antes del 2000) que me acompañó en tantos trabajos, informes, horas navegando por Interntet, o incluso en el final de Lost… el cual comenzó con un Ubuntu, creo recordar 8.04 y que llegó a  una 14.04. Actualmente, estoy francamente contento con mi Surface, creo que es un increíble “portátil táctil” de unas dimensiones, peso y potencia excelentes, y con una pantalla táctil asombrosas, ideales para mi perfil. Estas características hacen que sea un placer trabajar con él, ya sea en el tren durante un viaje de trabajo, o conectado a un monitor y un teclado.

No obstante, siento que mi Surface es bipolar, hay dos dispositivos que cohabitan en ella. La dualidad de interfaces, la clásica y metro, hacen que el usuario se pierda, ya se porque ante la misma funcionalidad, por ejemplo revisar Facebook, o utilizar One Note, tiene dos opciones, usar las apps (diseñadas principalmente para un uso táctil, lo cual incrementa la  frustración si el equipo no lo es), o la vista de escritorio, de hecho  en ocasiones puede que una app te lance en medio de una actividad a la interface de escritorio, lo que genera más desasosiego. Otro problema adyacente a la nueva interface, es el hecho que las apps han sido ideadas como  aplicaciones de los terminales ligeros. Esto supone que ocupen toda la pantalla para que te centres en esta actividad, si bien es cierto que se te permite poner 2 apps en paralelo, no es la libertad a la que estamos acostumbrados cuando usamos un ordenador. Los usuarios de pc somos multitarea, y multitarea de verdad, ¿quién no tiene dos hojas de cálculo, un word, 2 pdf y varias pestañas de navegador?

Pues todo estos detalles, son corregidos en W10. Las apps, se comportarán como ventanas, siendo modificables al gusto del usuario, además el propio sistema operativo reconocerás si está conectado a un teclado físico o no, para automáticamente mejorarnos nuestra experiencia de usuario. Además, se incluyen otras novedades como la utilización de varios escritorios (¡por fin!), dashboards para ver todas las aplicaciones que se están ejecutándose… En una frase han mejorado la experiencia de usuario, volviendo a usar las claves de éxito de las versiones anteriores del sistema operativo.

Ahondando un poco más: La plataforma única, y los Insiders

Lo realmente interesante de esta nueva versión del OS de los chicos de Redmond es que Windows busca ser una plataforma única para todos nuestros dispositivos. No se trata de un único Windows, sino de diferentes versiones del mismo tronco común adaptadas al hardware que le de soporte: terminales pesados (pc tradicionales, convertibles, servidores, videoconsolas); terminales ligeros (tablets y smartphones) o dispositivos de la Internet de las Cosas como los Edison de Intel. Con está decisión, Satya Nadella, deja claro que Microsoft ha iniciado y consolidado la senda del cambio. Windows ya no va a ser más un sistema ligado a pc, sino que a partir de su décima versión se ha convertido en una plataforma multi-dispositivo que permite la comunicación de todos los elementos de nuestro entorno de manera sencilla.

Este nuevo enfoque, permitirá a las compañías de software una simplificación de los procesos de desarrollo para que sus productos estén presente en el mayor número de pantallas o para que las apps interactúen con distintos dispositivos, a través de los workflows y eventos que demandará el cliente de los wearables (como los smarthwatchs) y el hogar digital. Las opciones prácticas, para cualquier compañía, para cualquier proceso de negocio, para cualquier sector son númerosas. Por ejemplo desde el ámbito del del ocio, concrétamente el del multimillonario sector de los videojuegos, nos podemos encontrar, que mientras cocinamos, tras haber disfrutado de un par de horas en nuestra Xbox al último juego de estrategia que compramos en la tienda online de Microsoft, a través de nuestro portátil, las luces empiezan a parpadear y a tomar un color rojizo, propio de un Defcon 1. La razón es que estamos siendo avisados de un ataque en el videojuego de otro clan, del cual podremos defendernos a través de nuestro móvil lanzando una defensa de manera inmediata, sin tener que acudir a nuestra Xbox.

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Windows 10 como plataforma multi-dispositivo

Microsoft tiene claro a donde quiere ir, sabe cual es el producto que tiene que ofrecer, pero también ha sido consciente que debía evolucionar su modelo de negocio. El desarrollo de un sistema operativo es costoso, y ahora los usuarios no somos clientes cautivos, podemos elegir entre varias opciones muy competitivas, por lo que el lanzamiento de un producto que no esté acorde con las tendencias y expectativas de los clientes, supone un impacto crítico en la cuenta de resultados y en la imagen de empresa. En Redmond lo han experimentado en diferentes ocasiones, por ello han decidido hacer más participes a los usuarios en el desarrollo y definición de W10, a través del Windows Insider Program. Los usuarios que se unan a esta iniciativa, disfrutarán de versiones betas para que envíen sus impresiones a través de Windows Feedback app (de manera asíncrona, con cuestionarios de evaluación o síncrona con preguntas directas) o plantear dudas y otras cuestiones en el foro, y así colaborar con la definición y desarrollo del producto. Microsoft, al replantear estos procesos, haciéndolos más abiertos y sociales, hace frente a uno de los grandes riesgos y factores críticos que ha experimentado en versiones anteriores de su software, y busca dotar de una mayor orientación al cliente a la compañía.

La nueva Microsoft, dirigida por Satya Nadella, esta vez no quiere llegar tarde a las nuevas tendencias del mercado. Ni en materia de producto, tal y como le pasó con la movilidad; ni en lo que se refiere a modelo de negocio y procesos de empresa, la iniciativa de crear un equipo de Insiders recuerda a los modelos de gestión de las comunidades de software libre. El nuevo Windows 10, no es un paso atrás con la vuelta al menú de inicio, sino que es un nuevo planteamiento acorde a lo que se espera de un sistema operativo en la era de la nube y el multidispositivo.

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