La batalla silenciosa: La Neutralidad de la Red

A partir del próximo 9 de Septiembre puede que experimente anomalías en su experiencia como usuario de Internet, notará que determinadas webs irán más lento, o que aparecerán pop-ups ciertamente incómodos. No se preocupe (en principio) durante los próximos 10 días, los miembros de Battle for Internet, adoptarán estas medidas como señal de protesta en favor de la Neutralidad de la Red.

Hasta ahora, la neutralidad ha sido un tema, que al igual que otros muchos, apenas ha gozado de relevancia en los medios de comunicación y por tanto en la opinión pública.  A pesar que en las filas tanto de los partidarios como de los detractores las posturas se encuentran tanto los proveedores de servicio de Internet (ISP); comunicados corporativos de los grandes creadores de contenidos commo Yancey Strickler cofundador de Kickstarter o uno de los blogs oficiales de  Google; o incluso en materia legislativa, a nivel internacional nos encontramos regulaciones normativas opuestas como es el caso de la FCC estadounidense que abre puerta a la priorización, o la defensa  por parte de legisladores como el chileno o el europeo por una Internet abierta y neutral. Pero, ¿qué piensa usted?

La Internet de hoy

Recuerdo la primera vez que me conecté a Internet. No soy un nativo digital, así que para mi, la Red no siempre estuvo ahí. Un día entró en mi vida de forma consciente, y fue maravilloso. Mi ordenador, pasó de ser una isla en medio de la nada, a ser un barquito que surcaba las aguas en busca de aventuras. Aparecieron las páginas webs, que traían información desde otras partes del mundo; los primeros chats que permitían hablar con gente que compartía contigo las aficiones que no eran tan comunes en tu pueblo; después llegaron los foros, los blogs, fotologs, y empezamos a poder escribir sobre Internet, expresarnos, dejar nuestra huella… Era a 56k, pero era increíble.

También recuerdo el día que sentí que Internet iba a cambiar la economía (entendiendo por economía la tuya, la mía, la de fabricar, comprar y vender), fue durante la carrera, en una clase, donde nos hablaron del e-comerce; la  virtualización de la cadena de valor mediante la integración de sistemas de información de distintas empresas; del trabajo en línea… el nuevo mundo se hacía cada vez más y más útil, a pesar que en aquella época, Internet aún estaba preso. Confinado en los ordenadores, en la mesas, en la entrada de ethernet… pero llegó la movilidad, y la Nube comenzó a integrarse con nuestra vida de un modo cuasisimbiótico, y el nuevo mundo creció de manera exponencial.

Hoy es más fácil dar a conocer, consultar, valorar, opinar, comprar, vender, recomendar, y compartir, que en toda la Historia. Sin duda poder ver las fotos del hotel en San Pedro de Atacama, en el cual te vas a hospedar junto con los comentarios de otros clientes, como tú, facilita la toma de una decisión en el proceso de compra (B2C); poder compartir con cientos con miles de personas que tienes un producto por ejemplo unos muebles que ya no necesitas porque te mudas de ciudad pero que pueden servir a otros, a través de una web de compraventa, intercambio o subastas ayuda a la realización de esas tediosas tareas que los particulares no estamos a costumbrados (C2C); o la posibilidad de poder comprobar a golpe de click que nuestros proveedores tienen stock suficiente de las mercaderías correspondientes para producir nuestro producto facilita la decisión de aceptar un pedido no esperado así como nos permite mejorar la flexibilidad de nuestra producción (B2B).

Partidarios y detractores

Los partidarios de la neutralidad, abocan que la grandeza de la Red radica en que en ella, todo es posible, y eso le permite evolucionar y adaptarse a las necesidades de los usuarios de manera continua. Por ello, para mantener este estadio es necesario que los datos, la información, los servicios de quien busca hotel, de quien compra/vende, de quien consulta un servicio de empresa, o de cualquier otro tipo, se comporten de manera idéntica en igualdad de condiciones dentro de la infraestructura.

Los criterios  de los detractores abarcan desde planteamientos altruistas en los que se plantea que no todos los paquetes de datos tienen la misma relevancia y ante las limitaciones de la propia infraestructura es  siendo necesaria la priorización; otros planteamientos defienden que la grandeza de la Red, su vasta libertad, no es una grandeza sino un peligro porque permite la circulación de datos nocivos por violar derechos de propiedad intelectual, derechos de honor e imagen, o porque simplemente son malware. Por otro lado, defendiendo esta corriente aparece otro criterio más  pragmático: el reparto de costes que supone la inversión en infraestructuras. Los proveedores de servicio de Internet (ISP) para que el sufragio de las infraestructras no descanse sobre sus finanzas, quieren ofrecer servicios de priorización por pago del tráfico en un modelo donde a priori serán los proveedores de contenidos (que van desde los grandes como Google o Netflix, hasta la web o app de esa micro empresa que está comenzando) quien se hagan cargo de este pago, pero nada descarta que se planteen modelos de negocio donde el usuario pueda o deba contratar packs de los contenidos que quiere priorizar.

¿En qué nos afecta la Neutralidad de la Red?

Durante estos años no nos hemos tenido que preocupar del funcionamiento de la Internet, simplemente accedíamos a todos los servicios que se nos ofrecían, algunos de pago otros gratuitos, y en función de su utilidad decidíamos si nos convenía seguir utilizándolos, si los sustituíamos por los servicios de los competidores, o simplemente eran una chorrada que no merecía la pena prestar más tiempo. ¿Qué ocurriría si un día empezaran a fallar sus servicios? Es decir, que cuando va a escuchar la música que disfruta en la nube, el tiempo de carga entre canción y canción es desesperante, o que los correos electrónicos o los mensajes de micro-blogging llegan con una cadencia muy superior a lo que estábamos acostumbrados…  Sin duda, todos sufriríamos un empeoramiento en la calidad del servicio, causado o bien por la falta de acuerdo entre creadores de contenidos e ISP, o por una oscura reordenación del tráfico de datos que pudiera no ser cien por cien ecuánime.

Si además, se diese el caso que somos nosotros los creadores de los contenidos y servicios, nos podemos encontrar en situaciones en la que experimentamos una caída de los productos que vendemos a través de nuestra tienda virtual, y de repente descubramos en nuestra analítica web que las tasas de abandono en el proceso de compra se han disparado, y una razón plausible, es que no hemos pagado la cuota a todos los ISP correspondientes para que nuestro tiempo de carga no se vea penalizado. Llevemos el caso a una situaciones más extremas, supongamos que una parte importante de nuestra facturación provenga de la exportación, ¿podremos hacer frente a todos los cánones en cada uno de los países que hasta ahora eran nuestro mercado?, ¿podría darse un escenario donde los Estados presionasen para una priorización de los datos de las empresas nacionales frente a compañías foráneas?

La neutralidad absoluta de la Red tampoco tiene un excesivo sentido, no todos los datos son iguales de importantes o de urgentes y ante recursos limitados es necesario establecer un orden de prelación. No obstante, como en todo suministro se deben establecer un marco legal cuyo objeto sea defender al usuario, así como la calidad, la utilidad del servicio, y en donde todos los actores colaboren en el desarrollo tanto físico como en contenidos de la Red. Si existen limitaciones en el cuerpo de Internet, es lógico establecer mecanismos para fomentar la inversión y desarrollo, y si aún así, es necesaria una priorización de los datos que así sea, pero siempre bajo criterios de transparencia, conocidos tanto por proveedores de servicios, generadores de contenidos y evidentemente por el usuario final. El marco regulatorio debe estar movido por un espíritu, la búsqueda del bien común.

No olvidemos que en Internet estamos todos, bien como usuarios o como profesionales. La Internet, la Red, la Nube ha la herramienta que permite a un padre ver y hablar con su hija a 10.000 km; una ventana a la difusión del conocimiento y del saber; y la Red ha sido hasta ahora, tal y como la conocemos, un acelerador de innovación, emprendimiento y comercio tanto a nivel nacional como internacional… Internet somos todos, y los próximos pasos serán cruciales para definir qué vamos a ser.

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