Cambios, errores y nuevas etapas

Después de una pausa (algo larga), me he propuesto como objetivo de para este segundo trimestre del 2015, volver a retomar las publicaciones.  Ciertamente el final del 2014 y los primeros meses del 2015 han supuesto bastantes cambios, que han puesto algo patas arriba mis quehaceres.

Por fortuna, el cambio ha sido generado por iniciativas que buscaban precisamente eso, evolucionar. Mentiría, si dijese que todo ha sido sencillo, fácil, y acorde con lo planificado. El cambio, es cambio, y supone salir de la zona de confort, lo que trae consigo incomodidad, incertidumbres, dudas, saltos de fe. Pero también conlleva, emoción, novedades, sorpresas, y porque no, autodescubrimiento de capacidades y, como no, de límites, que uno piensa que no tenía, pero están ahí.

Durante estos meses, he lanzado, algunas veces solo y otras con un equipo, distintos proyectos. Algunos (los que menos) han sido exitosos, y ha permitido el comienzo de esta nueva etapa. Pero otros, (los que más) no han funcionado.  Bien porque la idea no era lo suficientemente madura, porque entre los interlocutores no fuimos capaces de visualizar el mismo objetivo, o no supimos resolver los obstáculos a los que había que hacer frente, independientemente del esfuerzo (que lo hubo)  realizado.

Los derrotistas, lo verán como una lista de fracasos,  de fallos, de incumplimientos, de críticas, de “Yo lo sabía”… Bueno, en parte ha sido así. No cumplimos  con los objetivos, no llegamos a la meta, y hay que ser consciente de ello.  No obstante también sabíamos que era una apuesta arriesgada, difícil, con un alto porcentaje de incertidumbre. Hubo momentos que sólo nos podíamos guiar por nuestra fe en ese objetivo, el cual desgraciadamente no llegamos a conseguir.Imaginable nuestras caras, ánimos  y sentimientos.

Pero por otro lado, pensando este periodo como un camino y no como una meta, creo que estas iniciativas, tantos las exitosas como las fracasadas,  nos han permitido desarrollar y profundizar determinadas capacidades, conocimientos, habilidades.  De hecho, personalmente creo que esos pasos, fueron el comienzo del viaje que hoy  estoy disfrutando. Con esto no quiero decir que equivocarse sea lo mejor que le puede pasar a uno, pero si es verdad que es parte del aprendizaje, del día a día y saber aprovecharlo es necesario para alcanzar el éxito. Una frase que me dijo mi abuela, en la sabiduría que había conseguido a lo largo de los años, “el que hace, es quien puede equivocarse”

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