Alibaba y el 11 del 11

Hace una semana para muchos Alibaba era sólo Alí Babá, es decir, no era más que el protagonista de uno de los cuentos de Las mil y una noches. Claro que eso era antes del 11 del 11, antes del Día de los Solteros, antes de saber que una empresa de e-commerce superó en un sólo día los 9.000 millones de dólares en ventas.

El origen

Jack Ma, puede parecer un tipo corriente, un profesor de Inglés en China, que un día decidió cambiar el rumbo de su vida, cuando comenzó a trabajar en una idea: crear un mercado virtual que conectara empresas a lo largo del mundo. Hoy 15 años después, esa idea primigenia, ha dado origen a un grupo empresarial, Alibaba Group, que ha convertido aquel profesor de 35 años en el primer ciudadano chino en formar parte de la lista de los hombres más ricos del mundo según Forbes.

Apartamento Jack Ma

Reunión en el apartamento de Jack Ma en 1999 en los inicios de Alibaba

El “Cocodrilo del río Yangzi“, como se conoce al señor Ma, lo tuvo claro al considerar el potencial de implantar los servicios que ofrecía la economía digital, que ya estaban consolidandose en occidente (Amazon fue fundada en 1994, Ebay en 1995, o PayPal 1998). El  mercado Chino se caracterizaba por unos altos niveles de ineficiencia, disponía de masa crítica suficiente y por aquel entonces aún seguía casi intacto. El señor Ma era consciente ello, y debido a la tesitura rudimentaria de los vendedores tradicionales, el comercio electrónico podría convertirse en la primera opción para el consumidor Chino, a diferencia de Occidente que el consumidor aún lo consideraba como una segunda opción. Y esta fue la idea que planteaba en las reuniones que celebraban en 1999 en su apartamento de Hangzhou a los futuros 18 fundadores del gigante asiático, fomentar la compra-venta de productos y servicios, utilizando como herramienta de eficiencia y comunicación la Red.

La estrategia

Por ello durante estos años, la compañía se ha dedicado a dotar a los compradores (primero empresas y después consumidores) de un canal que les permitiera conocer que ofrecían los productores; ha permitido que los fabricantes puedan centrarse en lo que mejor saben hacer al externalizar aquellas tareas que no forman parte de su core pero que son críticas en el proceso de venta; disminuir los costes de transacción, facilitar la compra para que cualquiera, en cualquier momento, desde dónde sea pueda realizar un pedido. Alibaba ha sido capaz de identificar todos aquellos factores críticos que su ponían una barrera que impactaba en su negocio y los ha  ido derribando uno a uno. Como por ejemplo, la creación diferentes portales para acaparar y potenciar, todas las formas de comercio electrónico (B2B, B2C, y C2C); en 2004 comenzaron a dar servicios de depósito y pago online con Alipay (actualmente supone casi la mitad del mercado chino); y en 2013 decidieron dar el salto a la logística a través de China Smart Logistics con la promesa de entregar en menos de 24 horas a las 2.000 mayores ciudades del país. Y si ahondásemos un poco más, descubriríamos que desde el 2010 Alibaba lleva concediendo micro-créditos a los comerciantes que formen parte de su ecosistema, tomando dichas decisiones a través del análisis de los datos generados dentro de su plataforma; prestando servicios de marketing y publicidad; ofertando servicios de seguro; y no debemos obviar el hecho de que Alibaba dispone de gran cantidad de datos de comerciantes y compradores proviniente de uno de los mayores mercados del mundo, por lo que el uso y análisis de los mismos les permite detectar nuevos patrones, nichos y oportunidades de mercado.

Retos, oportunidades, desafios

La estrategia seguida en estos años tras el pasado 11 de noviembre ha quedado patentada como un éxito. No obstante, el Grupo Chino tiene que seguir haciendo frente a una serie de nuevos retos que comienzan con esta nueva etapa: la aparición de una competencia más feroz en el mercado nacional; los recelos que están generando sus servicios financieros entres las compañías de la banca local; cómo afrontar la internacionalización de la compañía, no tanto en economías emergentes en donde parece que existe una buena proyección, sino en las economías desarrolladas donde se exigen unos criterios de transparencia en la gestión bastante más altos a los que están acostumbrados; hacer frente a las posibles reacciones de Estados Unidos que ve en el grupo una amenaza en temas que hasta el día de hoy liderado por sus compañías… Pero especialmente es la figura de un cansado Jack Ma, que ha gobernado con tesón y pasión los pasos y cultura del grupo hasta la fecha, y que parece querer iniciar su desvinculación progresiva.

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